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viernes, 13 de febrero de 2009

Yo en mi casa, con los zapatos rotos!





Francisco Brydon Smith, mejor conocido como Francis Smith, fue uno de los iniciadores del pop argentino. Al promediar la década del 60, comenzó su carrera como integrante del grupo Los In, y desde entonces se dedicó a la composición y a la producción, y también incursionó en el cine como guionista y actor.

A toda velocidad, sus canciones alcanzaron popularidad. Se trataba de melodías pegadizas que, sin excepción, eran producto de situaciones de la vida cotidiana y tenían como protagonistas a gente común. Como muchos otros de su generación musical, Francis Smith se inició en el underground de La Cueva. Fue autor de las primeras canciones interpretadas por Sergio Denis, algunas de las más de 300 que llevan su firma, entre ellas unas 30 muy exitosas y traducidas a numerosos idiomas. Por ejemplo, las más conocidas del grupo Los Náufragos, del que fue productor, como "De boliche en boliche" , "Otra vez en la vía" , "Zapatos rotos" , "Yo en mi casa y ella en el bar", "Quedate piola, Vicente" , "Estoy hecho un demonio" (que, según reconoció, escribió como una broma sobre sí mismo, ya que nunca le gustó bailar), "Vuelvo a naufragar" y "Súbete a mi barco"



Francis Smith (a la dercha de la foto), Marilu y peluquero Ruphert, ¿lugar? "Rugantino" , ¿chisme? Francis estrenaba flamante cirugia en nariz.

Al comenzar la década del 80, fue el creador del trío Los Angeles de Smith, encabezado por su segunda esposa, Sandra. El primer matrimonio de Smith fue en 1972 con Marilú (Marilú Brajer), del ciclo musical de TV Alta tensión , con la que se casó en 1972, en una ceremonia transmitida por la pantalla chica, y con la que tuvo dos hijos.

Smith, que fue director artístico del sello CBS Columbia, donde también produjo a artistas como Pedro y Pablo (cuando popularizaron "La marcha de la bronca"), tuvo una activa participación en el cine, incluso como guionista, tal como ocurrió en la comedia Estoy hecho un demonio (1972), que dirigió Hugo Moser (su padrino de bodas), en la que también actuó junto a Juan Carlos Dual, Ricardo Dupont, Jorge Barreiro. Eduardo Lavié y Osvaldo Terranova



Francis, junto a Ricardo Dupont y Juan Carlos Dual,
en la película "Estoy hecho un demonio"



Recientemente, sus temas volvieron a escucharse en la banda de sonido de Isidoro, la película , el largometraje de dibujos animados que dirigió José Luis Massa, de acuerdo con los personajes creados por Dante Quinterno. Para la TV, donde en su mejor momento llegó a emitirse un programa infantil titulado Zapatos rotos , Smith compuso los temas de los micros animados de Mafalda, dirigidos por Daniel Mayo, que emitió Canal 11 en 1973. En 1995 recibió el Gran Premio Sadaic como "Mejor autor de música popular"

En una entrevista que concedió, comentaba:
“Nunca me imaginé que esas canciones iban a quedar como pintura de una época. Una vez Pipo Mancera me dijo ‘vos sos un periodista musical’. Yo me ponía el traje de hippie y me lanzaba a la calle Corrientes a ver qué pasaba. Yo en mi casa... la escribí en el bar La Paz, mirando a las chicas que discutían durante horas. Y el que iba de boliche en boliche era yo, buscando temas para mis canciones”, supo contarle Smith a Clarín, en la previa del estreno del filme Isidoro, la película, a cuya banda de sonido su música le vino como anillo al dedo.

El 11 de febrero de este año, falleció a los 71 años. Hacía cuatro años que recibía tratamiento de diálisis y al momento de su muerte se encontraba internado.

¿Quién de nosotros no tarareó al menos una de sus canciones?
Eran canciones fáciles, pegadizas, sin mucha ciencia, pero han perdurado durante muchas décadas.
Podemos decir que la candidez del rock de los 70, se fue con él!


Fuente: Diario La Nación.

jueves, 26 de junio de 2008

Un juicio justo e imaginario

- Tribunal: Tiene la palabra el señor Fiscal.


- Fiscal: Señoría, solicito que se lea por Secretaría la prueba “A”


- Tribunal: Señor Secretario, proceda a la lectura.


- Secretario:



Buenas noches, queridos conejos,

aquí va mi beso al verlos llegar a bailar,

cada uno con su zanahoria,

juntito a los ojos, tratándola de abrazar.



Demos una vuelta y otra vuelta toda entera,

todos los orejas con distintas compañeras.

Todos los conejos que me quieran salgan a bailar..



- Fiscal: Solicito se lea ahora la prueba “B”

- Tribunal: Proceda.

- Secretario:


Que la dejen ir al baile sola,

Todos sus amigos le piden, señora.

Que la dejen ir al baile sola,

la chica ya es grande y se sabe cuidar.


Que la dejen ir al baile sola,

solita y sola, solita y sola.

Que la dejen ir al baile sola,

la chica ya es grande y se sabe cuidar.


Todos los sábados pasa lo mismo:

llega su padre y la saca a pasear.

Pero este sábado es mío y me animo:

me acerco a ella y la saco a bailar.


- Fiscal: La prueba “C”, por favor.

- Secretario:


Salta, salta, salta, pequeña langosta;

quieren alejarme de ti a toda costa.

Salta, salta, salta, pequeña al costado,

que hoy están de enganche todos los pescados.



Salta, salta, salta, pequeña langosta,

no te vayas lejos, volvé hacia la costa;

que hay un maremoto bailando a tu lado

y cualquier pescado te puede robar.



- Fiscal: Señoría, para terminar pido que se dé lectura a la prueba “D”: letra del tango “Fuimos”, de Homero Manzi.

- Tribunal: Señor Secretario…

- Secretario:


Fui como una lluvia de cenizas y fatigas
en las horas resignadas de tu vida.
Gota de vinagre derramada,
fatalmente derramada sobre todas tus heridas.
Fuiste por mi culpa golondrina entre la nieve,
rosa marchitada por la nube que no llueve.
Fuimos la esperanza que no llega, que no alcanza,
que no puede vislumbrar su tarde mansa…
Fuimos el viajero que no implora,
que no reza, que no llora,
que se echó a morir.


¡Vete...! ¿No comprendes que te estás matando?
¿No comprendes que te estoy llamando?
¡Vete...! No me beses, que te estoy llorando
Y quisiera no llorarte más…!
¿No ves?
Es mejor que mi dolor quede tirado con tu amor,

librado de mi amor final
¡Vete!, ¿No comprendes que te estoy salvando?
¿No comprendes que te estoy amando?
¡No me sigas, ni me llames, ni me beses,
ni me llores, ni me quieras más!


Fuimos abrazados a la angustia de un presagio
por la noche de un camino sin salidas.
Pálidos despojos de un naufragio,
sacudidos por las olas del amor y de la vida.
Fuimos empujados en un viento desolado,
sombras de una sombra que tornaba del pasado.
Fuimos la esperanza que no llega, que no alcanza,
que no puede vislumbrar su tarde mansa.
Fuimos el viajero que no implora,
que no reza, que no llora,
que se echó a morir…


- Fiscal: En virtud de la prueba producida, solicito para el señor Rubén Mattos la pena de Prisión Perpetua con la accesoria de Reclusión por tiempo indeterminado.




Se sabe que en la Argentina la Justicia es poco confiable. Rubén Mattos sigue libre y anima diferentes eventos. El otro día me tocó estar en uno de ellos y se me ocurrió este post…

sábado, 19 de abril de 2008

Hoy será una noche excepcional...


La agenda no sabe de cansancios, musas ausentes, trasnochadas o excesos. Y cuando uno anota que el sábado debe realizar alguna tarea, inexorable e implacable muestra el deber a la hora señalada. “Post para Te cuento los Setenta”. Y si no lo hiciste, no lo pensaste y para colmo no tenés la menor idea de qué vas a hacer… más vale que te inspires y lo decidas rápido.

Así que a la mañana temprano, frugal desayuno mediante, viene el intento de encontrar inspiración en la calle. Mala época, realmente. El humo es una masa gris, compacta, maloliente y molesta. Realmente lo único que puede inspirar es alguna historia de Jack el Destripador, sumido en las callejuelas del Londres victoriano…

Pero… siempre hay algún milagro. Y de golpe, en medio del humo que ayuda a disimular el paso de los años – que hay que reconocer ha sido en ella bastante disimulado – aparece un cartel publicitario desde el que nos observan, silenciosos, los ojos de Silvana Di Lorenzo.

¿Cómo explicarle a alguien de esta época que pudiera haber existido “Música en Libertad”…? Ni hablemos ya de que fuera líder absoluta de audiencia a lo largo de cuatro años, de 1970 a 1974. Paradójicamente es más sencillo, porque la idea de que cualquier basura sea primera en audiencia es hoy más actual que nunca. Pero la idea misma del programa… parece imposible.

Intentemos. Música en Libertad era un programa de TV en el que un grupo de chicos y chicas jóvenes bailoteaba y movía la boca como si cantara, mientras se escuchaba en playback algún tema de moda cantado por sus intérpretes reales. No fue hasta mucho después que empezaron a grabar con sus auténticas voces. ¿Cómo puede a alguien interesarle ver a un desconocido simulando ser Elvis Presley, Mina, Rita Pavone o John Lennon…? Es poco imaginable en épocas de MTV y You Tube. Pero en esos años no existían los videoclips, y lograr un contacto con audio e imagen genuinos era un imposible. Por ende, ya que la TV era imagen, si se buscaba una excusa para difundir la música popular… se inventó una imagen. No podíamos ver a Mina, pero sí a Silvana cantando como Mina. Y ya que era bella, joven y graciosa… la adoptamos. Y a María Esther Lovero, y a Raul Padovani, y a todos los demás. De la mano de Leonardo Simmons y Maysabé (a ver quién se acordaba de ella y quién no hizo “uuuhhhh…!!!” al leerlo) desfilaban por la pantalla de canal 9 día tras día.

Me sorprendió lo poco que se encuentra en Internet sobre este fenómeno. Desde ya que no creo que merezca mucho más, pero hay temas aún menores y que nunca fueron populares y se encuentra sobre ellos mucho más. Una de las razones puede ser que sus integrantes no perduraron en el tiempo. Sabe Dios qué harán hoy todos esos adultos que pasaron por las pantallas.

En homenaje a la inspiradora, debo decir que hay una página (
www.silvanadilorenzo.com.ar) en la que encontré esto que descaradamente copio a continuación, una anécdota de su comienzo en el programa. Y ya que estoy convencido de que la idea de este blog, más que dar una información enciclopédica, es tirar temas sobre la mesa para el comentario y el recuerdo, dejo aquí mi aporte y le cedo la palabra a…

“La chica rubia, la de los ojos de Mediterráneo napolitano, necesita trabajar. Es menor de edad, su español no es de lo mejor... difícil encontrar algo.
Por las tardes, escucha la televisión. ¿Cómo que ESCUCHA la tele? Sí, sí, no soporta los cortes comerciales, así que sólo le interesan los programas que pasan música. Una tarde oye que convocan a chicos y chicas que quieran bailar en uno de esos programas. Bromeando, le dice a la madre “Eso sí que puedo hacerlo, ¿no te parece?”
Porque sí, porque está aburrida y no tiene nada que hacer, se le ocurre cortarse el pelo ella misma. Tijera en mano, siguiendo la vía del flequillo hasta los hombros, convierte su melena en lo más parecido al 10 de bastos que uno se pueda imaginar.
Al día siguiente, ante su sorpresa, la madre le dice “Vestite que te acompaño a Canal 9”. Ella había hecho el comentario en broma, ni se le cruzaba por la cabeza... Pero mamá insiste: “Dale. Si no pasa nada, nos vamos y ya está”. Allá van ambas.
Hay un montón de gente. Ella es una de las últimas en llegar y se muere de vergüenza. Sale una de las secretarias del productor, echa una ojeada panorámica y la señala diciendo “Vos”. Uf... los que están esperando desde temprano, la quieren matar.
- ¿Sabés bailar? – le pregunta el productor, ya frente a ella.
- Mmhhh... sí, un poco – contesta, seguramente preguntándose “¿qué estoy haciendo acá?”
-
¿De dónde sos?
- Italiana.
- Tomá. Este es un tema que canta Rita Pavone, “Amore ragazzo mio”. Te lo aprendés para el jueves, venís a las 8 de la mañana maquillada y con ropa acorde con el programa, y hacés la mímica del tema.
La chica rubia, la de los ojos de Mediterráneo napolitano, nació un 1° de mayo. ¡Vaya fecha! ¿Predestinada a trabajadora incansable? Su cumpleaños de 1970 es el día de su debut en “Música en Libertad”. Con un traje color turquesa parecido al de la Pavone, prestado por una tía.
Ahí empieza una nueva historia. Para la gente, desde las pantallas de televisión, nace Silvana di Lorenzo.”

Silvana Di Lorenzo y Raul Padovani en la época del programa

jueves, 3 de abril de 2008

VOX POPULI, VOX DEI

Bienvenidos al Rock Suburbano. A finales de los ´60, si había algo más difícil que querer tocar Rock en la Argentina, era querer hacerlo proviniendo de los suburbios. En Quilmes, bien al sur de conurbano bonaerense, en la primavera del ´67 se juntan unos muchachos con ganas de tocar. Ellos eran Willy Quiroga, Rubén Basoalto, Ricardo Soulé y Juan Carlos Godoy. No tenían un peso partido al medio para comprar instrumentos, y el primer bajo que pudieron armar fue de fabricación cacera, y según comentase tiempo después Willy Quiroga, estaba tan doblado que podía usarse para lanzar flechas.

En un principio, Ricardo Soulé oficiaba de bajista y Quiroga de guitarrista, junto con "Yodi" Godoy. Soulé era el único que había estudiado música seriamente (entiéndase por ello, en un conservatorio) y su instrumento era el violín, el mismo que tocaba en alguna que otra canción. Con el tiempo, el virtuosismo de Ricardo, lo llevó a hacerse cargo de la primera guitarra del grupo, Quiroga gustosamente aceptó.

Se llamaron Match 4 (nombre puesto por Quiroga, quien había pasado por la escuela de aviación) y cantaban en inglés temas propios y, obviamente, covers. En un festival, un hombre flaquísimo que ya comenzaba a tener un poco de fama, les sugirió "con lo rico que es el idioma ¿Por qué no cantan en castellano?" Sin quererlo, Luis Alberto Spinetta, estaba llevando a las nuevas promesas por el camino indicado.

Tras varios shows, la banda consigue audicionar para Jorge Álvarez (productor de Manal, Almendra y Sui Generis, entre otros hitos) quien ocupaba un gran puesto en la primera discográfica de rock argento, Mandioca. Fue el mismo Álvarez que les sugirió a los chicos que con ese nombre no iban a ningún lado. A Quiroga le vino a la mente la frase "Vox Populi, Vox Dei", que en latín, a grandes rasgos, quiere decir "La Voz del Pueblo es la Voz de Dios". Corría el año 1969.

Ese mismo año, graban para Mandioca lo que sería su primer single, "Azúcar Amargo" y "Quiero Ser". Meses después graban un segundo simple que pasaría casi inadvertido hasta que fuera regraba dos años después en un formato más rockero. Estamos hablando de uno de los más grandes clásicos de la historia del Rock Nacional: Presente.

Estos simples que fueron bien vendidos, llevaron a que el grupo tuviera acceso a su primer Larga Duración. En 1970 ve la luz "Caliente". Pero eso no era lo importante. Soulé y compañía venían gestando lo que sería la primera obra conceptual del rock en castellano. "La Biblia".

No hacía mucho que se había editado "Tommy" de The Who, obra que influyó notablemente en la concepción de hacer rock. Vox Dei lo capitalizó al extremo. Entraron a estudios solo con una canción completa y muchas ideas en la cabeza. EL trabajo prácticamente se compuso en estudio, a excepción de Génesis, que ya fuera estrenada en un show en vivo previo a la grabación.

Como no se puede analizar la historia sin tener en cuenta el contexto, hay que mencionar que por esos años, la Argentina se encontraba bajo un gobierno de facto. De más está decir que la obra despertó inquietudes de la Iglesia Católica de nuestro país, cuyas autoridades le requirieron al sello Mandioca la entrega de las letras para "controlarlas" antes de su publicación. El Arzobispo de Buenos Aires, Cardenal Antonio Caggiano, no solo la autorizó, sino que además dirigió unas palabras a los músicos: "A mí me hubiera costado tres horas explicar qué es Dios y vos apenas con un silogismo lo conseguiste." Se refería a "Él era el principio y de la noche hizo luz", obrante en Génesis.

El disco era grabado bajo una presión constante que recaía sobre los músicos, ante la expectativa que se generaba en torno a la obra y sobre todo, por la quiebra de Mandioca. Finalmente fue editado por el sello "Disc Jockey", quienes cometieron un error gravísimo. En la contratapa del álbum, invirtieron los nombres de las canciones de "Profecías" y "Libros Sapienciales", generando una confusión terrible (de hecho yo, 20 años después de editado el disco, no entendía porque los nombres coincidían con las letras inversamente). Toda esta presión llevó a una pelea irreconciliable entre Godoy y Soulé, por lo que el primero de ellos, abandonó la banda una vez finalizada la grabación. Su voz es la de la segunda parte de "Las Guerras" y la de "Cristo".

En 1974, el Ensamble Buenos Aires (orquesta que se puede escuchar en Cuando Ya Me Empiece a Quedar Solo y Rasguña las Piedras de Sui Generis) decide llevar a cabo una versión un tanto más pesadita del disco, que ya de por sí tenía un sonido potente, muy a lo Black Sabbath. Aliándose con la Pesada del Rock Nacional, se grabó la obra integra con músicos de la talla de Claudio Gabis, Jorge Pinchevsky, Charly García, Black Amaya, David Lebón, Oscar Moro, Carlos Cutaia, Alejandro Medina, Billy Bond y otros grosos más. Vox Dei, a pesar de haber dado el visto bueno, no pudo participar de modo alguno por esas cosas que tienen las discográficas.

La carrera de Vox Dei continuó más allá de La Biblia, aunque nada volvió a ser lo mismo. Es una regla casi general que cuesta sobrevivir a una obra tan superior como lo fue este trabajo increíble desde el punto de vista musical y cultural.


En 1972, Vox Dei edita "Jeremías Pies de Plomo", que sería un éxito arrastrado por la obra anterior. Lejos de lo conceptual, es un soberbio disco de flor, rock y blues. En el mismo están muchos de los clásicos del grupo: Detrás del Vidrio, Juntando Semillas en el Suelo, Si Separarnos Más y Ritmo y Blues Con Armónica.

En 1974 y luego de editar un disco en vivo (La Nave Infernal) la banda edita "Vox Dei para Vox Dei" y Soulé se va del grupo. La carrera siguió erráticamente hasta nuestros días, con idas y vueltas de Soulé y obviamente, con una merma en la calidad de las composiciones ante la ausencia de su principal autor.

Sin embargo, pocos grupos han quedado tan grabados en la retina y tímpanos de varias generaciones como ellos.
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Ante la casi carencia de videos de Vox Dei en su formación clásica (Soulé, Quiroga, Basoalto) me tome el atrevimiento de subirles algunas canciones de mi colección. Denle Play con ganas.



free music



Espero que hayan disfrutado algo de lo mejorcito que ha dado nuestra música local.
Bruno, para Te cuento los setenta!
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martes, 26 de febrero de 2008

Algo Muy Sui Generis, Parte II

En 1974, Sui Generis graba un album que traería cola de entrada. Ya en la música se notaba un cambio sustancial, claramente influenciada por la creciente corriente psicoprogresiva que llegaba desde Inglaterra de la mano de Genesis, Pink Floyd y Jethro Tull que hicieron del disco una obra conceptual. Pero en lo referente a las letras, el disco fue aplastante. Colisionaba con los estatutos tradicionales como el matrimonio, el ejército, el Gobierno en general. Las composiciones no eran para nada inocentes.

La censura obviamente no se hizo esperar, y paradójicamente, el disco que tenía una canción dedicada al Señor Manos de Tijera (en referencia al Señor Tato, el censor del cine) fue recortado por donde se lo vea, quedando afuera las canciones Juan Represión y Botas Locas. La primera de ellas, estaba netamente dedicada a José López Rega, la segunda cuenta la historia de cómo zafó Charly del Servicio Militar Obligatorio.No se limitaron en ello, también censuraron partes de otras canciones y cambiaron el nombre del disco. En vez de Instituciones a secas, se editó bajo el nombre “Pequeñas Anécdotas Sobre Las Instituciones”. Años más tarde, ya fuera del proceso, a Charly le ofrecieron regrabar el disco del modo que lo había concebido. Eran tiempos de Piano Bar, García se negó rotundamente.



El disco tenía un sonido netamente más eléctrico que los anteriores y del mismo participaron David Lebón, Oscar Moro, Carlos Cutaia, Jorge Pinchevsky, María Rosa
Yorio y León Gieco. La recepción del público fue excelente, aunque no vendió tanto como los anteriores. El contenido político de las canciones fue muy grande, en letras como “Música de Fondo para Cualquier Fiesta Animada”, “El Show de los Muertos” y “Las Increíbles Aventuras del Señor Tijeras”. Como clásicos quedarían la canción que la da título al disco y “Para Quién Canto Yo Entonces”.

A fines de 1974, y como quien no quiere la cosa, Nito y Charly se metieron en un proyecto junto con León Gieco, Raúl Porchetto y María Rosa Yorio. El grupo se llamó Porsuigieco y su Banda de Avestruces Domadas, en alusión irónica a los Caballos Cansados de León. Sacaron un solo disco, Porsuigieco, cuya grabación había empezado como algo informal, y terminó gestándose una catarata de canciones con futuro de clásicos. La Mama de Jimmy, La Colina de la Vida y Todos los Caballos Blancos de León (se estrenaron en este disco) o Quiero Ver, Quiero Ser, Quiero Entrar, de García. Una curiosidad detalla que para este disco, Charly compuso El Fantasma de Canterville. Conociendo la letra de la Canción, se imaginarán que pasó que no estuvo en la versión final del disco ¿verdad? Así y todo, los músicos se la jugaron y convencieron a Jorge Álvarez de editar la canción a modo de sorpresa para los primeros compradores del disco. Luego vinieron dos recitales, en Tandil y Mar del Plata y cada uno volvió a sus proyectos.



Sin embargo Nito y Charly se estaban hartando de lo seguro, de la imagen que tenían de ellos y de no tener desafíos. El grupo ya ni ensayaba. Estaba en marcha el Adios.

Jorge Alvarez, manager y productor del grupo, al enterarse de la idea de Charly le respondió “Vas a matar a la gallina de los huevos de oro, boludo”. Sin embargo, ante la insistencia del grupo, Alvarez los convenció de realizar un recital de despedida. Un recital a lo grande, como nunca se había hecho antes en la Argentina, en un Estadio, en el Luna Park. Hay que aclarar que por ese entonces el Luna Park era un escenario de Box y con un gran prestigio a nivel local. Que las entradas se agotaran al poco tiempo de estar en venta, conmocionó a los músicos, quienes decidieron dar una segunda función esa misma noche.

A principios de 1975, el grupo inicia la grabación de un cuarto y último álbum que se iba a titular “Ha Sido” a modo de insinuación de disolución con un juego de doble sentido con la nueva tendencia musical. De ese disco sólo se editó un simple. La idea era terminarlo antes del final, que sería con una gira despedida y toda la parafernalia posible. El proceso se aceleró, la desidia de la discográfica a nivel internacional y la falta de publicidad de sus trabajos en el país y en le exterior, hartaron a Charly y Nito, quedando en el camino canciones como Bubulina, Fabricante de Mentiras, El Fantasma de Canterville y Nena. Todas ellas fueron tocadas en el Adios y grabadas posteriormente por otras formaciones de los Sui. Bubulina en La Máquina de Hacer Pájaros, Fabricante de Mentiras en los Desconocidos de Siempre; Nena (rebautizada Eiti-Leda) con Serú Girán.

Con la fecha del Adiós puesta para el viernes 5 de Septiembre de 1975, a fines de agosto se agotaron las 15 mil entradas, por lo que agregaron otra función de la que esperaban vender la mitad, pero se terminó agotando la función entera también.



Al día siguiente, los medios se hicieron eco del recital. No era joda, ningún artista ni boxeador había juntado hasta ese entonces 30 mil personas en una fecha. Ni se imaginan si hablamos de esos “melenudos y barbudos, hippies roñosos, siempre con el chingui=chingui”. Y cuando me refiero a los medios, no hablo solamente de la Revista Pelo, me refiero a Clarín, La Razón, revista Gente, etc.

Entonces, a las 20,30 del viernes, Charly y Nito comenzaban a despedirse de su publico. Luego vino la gira por el interior, que terminaría en Mendoza, pero el 20 de septiembre, luego de tocar en Comodoro Rivadavia, la camioneta en la que se trasladaban los instrumentos, chocó destrozando todo. Entre lo poco que se salvo estaba el teclado moog de García, que esa misma noche se lo robaron. Fue el último recital de Sui Generis. Los registros del Luna Park se editaron en un disco doble y una película se estrenó en los cines con escenas de dichos recitales. Nuevamente quedaron afuera el Fantasma de Canterville y el Fabricante de Mentiras. Pero la vida da revancha y sobre todo cuando hay negocio de por medio. En 1994, se editó un Volumen 3 del Adiós Sui Generis, conteniendo ambas canciones.



Los reencuentros de Charly y Nito se sucedieron muchísimas veces a lo largo de los últimos 30 años. En 1977, fecha en la que García, luego de disolver su segundo grupo La Máquina de Hacer Pájaros, organizó un festival en el Luna Park en el que estuvieron todos, León Gieco, David Lebón, Oscar Moro, Raúl Porchetto, Gustavo Santaolalla, Pino Marrone…y Nito. Junto con Charly dieron un “mini recital” dentro del festival. El testimonio se puede escuchar en el disco "Música del Alma" recientemente reeditado. Contiene también una canción nueva de Porsuigieco "Iba Acabándose el Vino". Nueva para el repertorio, aunque todos ya la conocen.

Luego, las colaboraciones entre Charly y Nito se dieron a menudo. Charly le regalaba canciones, y Nito cantaba en los discos de García.

Hasta que finalmente, luego de haber cantado juntos en el recital de Charly en Buenos Aires Vivo III y un contrato millonario mediante, en el año 2000, Charly y Nito volvieron como Sui Generis. Pero no fue solamente un recital ni dos. Se grabó un disco de estudio que se llamó Sinfonías para Adolescentes, y se realizó una gira por Latinoamérica, quedando tambien un registro en vivo, intitulado “Sí”.



Entre los que escribimos en este blog, hay una persona que asistió al Adios Sui Generis de 1975 y es Stella. Sinceramente le tengo mucha envidia de la sana. Aunque con la diferencia de edad que nos marca, yo tambien tuve la oportunidad de escucharlos juntos, más allá de ser invitados. En diciembre de 2000, con mis zapatillas de loma, mis jeans gastados y mi morral al hombro me mezcle en el público con gente muchísimo más grande y más chica que yo. Allí estabamos todos, cantando junto a Charly y Nito esas que sabemos todos. Y que tantas verdades dicen.

El papá de Bruno, para Te cuento los 70


"En el 75 yo estaba en tercer año de la secundaria, nunca había ido a un recital en mi vida! Ardua fue la tarea de convencer a mis viejos! "Que son todos rockeros, y seguro se drogan!!" ajajaj sii, eso era lo que me gustaba de ellos, el rock que hacían!!
Al final, fuimos siete compañeras del cole todas juntas. Un papá nos llevó en la camioneta y después nos fue a buscar! Un capo total!!
Cómo explicar lo que sentí? Todas las expectativas fueron ampliamente superadas! Jamás pensé que me iba a sentir tan feliz de estar ahí!
Estaba llenísimo de gente, de todo tipo de gente! Eramos todos muy jóvenes, pero de distintos estilos! Mas prolijos, mas formales, mas rockeritos, mas o menos melenudos, pero todos fanáticos de esa música!
Las luces de colores! La euforia! Todo el mundo cantando a los gritos y saltando, porque todos nos sabíamos la letra de las canciones de memoria! A veces no se escuchaba la voz de Nito o de Charly porque nosotros los tapábamos! Con las chicas nos mirábamos y no lo podíamos creeer!
Tener a Charly, paradito ahí, vestido de frac, galera y zapatillas...ajajaa algo impensado para la época!
Me acuerdo también que yo había llevado una campera azul, de esas infladas que se usaban, porque estaba fresco pa corpiño calado! La cosa es que tiraban de arriba puchos encendidos, y uno fue a caer en el cuello de mi campera...
Nunca, jamás en la vida, me voy a perdonar no haber guardado el ticket de la entrada! Es que en ese momento ni imaginábamos la trascendencia de este Adiós!

Stella









Chivo: A quién le guste la obra de Charly, pueden pasar por Charly García, Autor, donde encontrarán letras, anécdotas, fotos y videos del bicolor.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Grageas sueltas...

La música de los setenta tuvo picos inmensos, que serán tratados por quienes están calificados para eso. Ni sueño con meterme en esos terrenos. Al ser invitado a participar, en un gesto que demuestra tanto el altruismo cuánto la irresponsabilidad de los fundadores de este blog, propuse ir saltando de temas al compás de cosas que fueran ocurriéndoseme o que los comentarios me fueran sugiriendo (a ver si acusan recibo y proponen…)

Una de las cosas que recuerdo de aquellos años era la OTRA música nacional, no la que apuntaba a cosas más artísticas o la de raíz folklórica o tanguera; sino la netamente comercial que constituía una versión más barrio norte de Palito. Francis Smith fue tal vez el mayor profeta de esa onda, que logró un espacio propio en los boliches. Cuando la pista se iba vaciando y faltaba onda en el ambiente (me tocó sufrirlo un par de veranos desde la cabina), el remedio infalible era mandar una tanda de estos temas, que solía arrancar con el grito absurdo e inexplicable de Quique Villanueva: “¡Shábatatábatatábatatábata…!!!”

A nadie le gustaba realmente esto. Todos reconocíamos que era un asco. Pero saltábamos cual resortes a la pista, y perdonen la expresión irremplazable, a cagarnos de risa un rato.

Las letras… se aprendían en veinte segundos. Eran de terror. Por eso, una de las cosas que pensé hacer – y estoy haciendo – era analizar un poco una de ellas, que cantábamos como si eso solo no nos ganara un lugar junto a Satanás en el círculo de los bobos…

Señoras, señores, con ustedes: Un día de paseo en Santa Fe.




Un día de paseo en Santa Fe / No le hace mal a nadie, ya lo sé.

Efectivamente, suele ser un rasgo común a varias avenidas. En general podría decirse lo mismo de Cabildo, de Rivadavia o de la calle Andonaegui. PERO… esas no riman con “sé”. Ni con lo que viene:

Mirando las vidrieras te encontré / ibas despreocupada y te llamé
De pantalones anchos y de vincha / de camisa bordada color té.

La percepción es notable. Advertir la despreocupación así nomás no es pavada, a muchos nos llevaba meses de conocer a alguien. El identi kit bastante adecuado, y al final un error muy de la época. Los colores son azul, blanco, amarillo, rojo. Basta de convertir todo en color. Té es una infusión, salmón un pescado que preanuncia el sushi, Dior un señor y no un rosa, seco es algo que carece de humedad y no un verde. En fin.

Anyway, objetivo logrado, todo rima: Santa Fé, ya lo sé, te encontré, te llamé, color té, terminé.

Tomamos ese taxi en la ciudad / rumbo a la costanera sin pensar.

Tres disparates en doce palabras. ESE taxi, no otro. El que estaba señalado por el dedo de la providencia. Y no en Abra Pampa o Corral de Bustos, no… EN LA CIUDAD. Pavada de dato. Y a la Costanera SIN PENSAR, porque decirle al taxista “a la Costanera” requiere un esfuerzo intelectual que reíte de la teoría de la relatividad.

Miramos los veleros navegar / y parecían quedarse en el lugar.

Acá nos siembra la duda. ¿Era un día de poco viento? ¿O estos son decididamente dos tarados…? Tres, contándome a mi que escribo estas cosas…

Intermedio para descanso neuronal: Lalalalalalalalalalalalalalalalalalalalalalalalala

Y entramos en la zona de definiciones, y la poesía crece y crece:

Mañana voy contigo a tomar Sol / si llevas tu el almuerzo y bronceador.

Perfecto. Y si sacás los pasajes y el hotel, nos vamos a Paris. Y si preferís comprar la ropa y las raquetas, nos vamos a pelotear a cualquier cancha de las que hay en cada esquina gracias a Vilas…

Elige cualquier playa, me da igual / total no la comparo con el mar.

Y si, honestamente, yo lo que quería era garronear el almuerzo. El sol, las olas y el viento se los dejo a Donald…

Y llegamos al final. Esto, señores, cantábamos y bailábamos. ¿Van entendiendo por qué después tenemos los presidentes que tenemos, por qué el presupuesto de Educación baja al subsuelo, por qué somos como somos…??

De ahora en más, cuando un hijo o alguien cercano nos pregunte cómo fue que nos fuimos al carajo, le podemos decir: De pantalones anchos y de vincha, de camisa bordada color téééééeeeeee……

lunes, 11 de febrero de 2008

Algo Muy Sui Generis

Había una vez un chico de 3 años que tocaba en un piano de juguete una melodía llamada "Torna Sorrento" imitando el sonido de la cajita de música de la madre.

Ese mismo chico a los 5 años tocaba todas las sonatinas de Chopin de memoria y a los 11 años ya era concertista. ¿Sorprendido?

Bueno, nacido en el porteño Barrio de Caballito, en el seno de una familia pudiente venida a menos, Carlos Alberto García Moreno se inició en el mundo de la música a través de un estilo que lo marcaría en cada una de sus composiciones, la música clásica. Los sueños de alcurnia de su familia se truncaron cuando cayó en manos de García el álbum Help! de los Beatles.

Corría el año 1965 cuando cursando sus estudios secundarios en el Dámaso Centeno formó un grupo con unos amigos. Ya por ese entonces todos lo llamaban Charlie. En las horas libres se juntaba gente alrededor del piano del colegio para escuchar al chico desgarbado que hablaba a través de las teclas. En una de esas yuntas, conoció a Carlos Alberto Mestre, Nito, quien tenía a su vez su propio grupo. Tuvieron la idea de juntar los dos en uno solo, que primero tuvo la forma de quinteto. Sus integrantes a medida que iba avanzando la década del ´60 se fueron yendo de a poco ante las presiones familiares, la carencia total de dinero y un futuro poco promisorio.

En 1971, a Charly le toca hacer el Servicio Militar Obligatorio. En uno de sus intentos por que le dieran la baja, ingirió todo lo que encontró en el camino, yendo a parar indefectiblemente al Hospital Militar. Al despertarse escribió Canción para mi Muerte, Sui Generis tenía ya su pasaporte al éxito. Finalmente, se cuenta que al no lograr la baja, terminó sacando a pasear un cadaver en camilla por el jardín. Al ser preguntado sobre qué corno era lo que estaba haciendo, se limitó a decir que lo vió un tanto pálido. Su fugaz paso por el ejército quedó plasmado en "Botas Locas" canción censurada que tendría que haber integrado de primera mano el larga duración "Instituciones".

Por esos años, mientras tocaban en el sótano de un bar en Corrientes y Esmeralda, conocieron a Pedro Simón Bayona, más conocido como El gordo Pierre, quien los llevó a Jorge Alvarez, fundador de Mandioca, el primer sello de rock argentino, y que ya en ese entonces estaba al frente de Microfón, fue Alvarez quien le daría a Charly y Nito la oportunidad de grabar su primer disco, “Vida”, estábamos en 1972 y los chicos tenían 20 años.

Charly y Nito ya estaban solos, por lo que Alvarez convocó a modo de sesionistas a Claudio Gabis, Alejandro Medina, que ya disuelto Manal, tocaban en la Pesada del Rock con Billy Bond. Fue tan grande la sorpresa de los “veteranos” al ver como tocaba Charly, que lo convencieron a Billy Bond de convocarlo para la grabación de “La Biblia” de Vox Dei, versionada por La Pesada.





Al tomarlos casi por sorpresa la grabación del álbum, Charly, de por entonces 20 años, volcó todo el material que tenía guardado. Sus letras plenamente adolescentes, iban desde el miedo a lo que vendrá en “Dime Quién Me lo Robó” hasta la poesía mas pura en “Estación” y “Quizás Porque”, pasando por la protestota “Cuando Comenzamos a Nacer”. “Canción para mi Muerte” fue el primer simple del grupo y también fue incluida en el film “Hasta que se ponga el Sol” otorgándole al grupo mucha más difusión de la que hubieran esperado.

En 1973, editan “Confesiones de Invierno” en el cual ya se comenzaba a notar el lineamiento ideológico de García en la canción que le da nombre al disco. Por esos años, García estaba facinado por el sonido de Elton John y las letras de Bob Dylan y se notaba en el disco. Tuvieron la posibilidad de contar con una orquesta en algunas canciones y lo capitalizaron en “Cuando ya me Empiece a Quedar Solo”, en el himno “Rasguña las Piedras” y en “Tribulaciones, Lamento y Ocaso de un Tonto Rey Imaginario, o No”, una de las primeras canciones en la que Charly hace referencia a la realidad. Tengamos en cuenta que cuando salió el disco, caía una dictadura y la Argentina volvía por un momento breve a la Democracia. Es curioso el paralelismo que hace entonces con la letra, mezclando la concepción del absolutismo francés con el gobierno militar. En el mismo disco estaba “Aprendizaje”, “Bienvenidos al Tren” y “Mr. Jones” Cuesta creer que un chico de 21 años escribiera esas letras (sobre todo porque este humilde servidor a los 21 años era un boludo a cuerda)


Ya por esos años, Sui Generis tenía encima más de cien recitales, pero el Rock todavía no era masivo, era raro tocar en teatros y nadie había hecho un estadio aún. El dinero no lo veían los músicos y el poco que llegaba, se gastaba en instrumentos para mejorar el sonido (Charly vivía en una pensión con su mujer, María Rosa Yorio). Los contestarios no tenían difusión y el rock progresivo no llegaba ni en barco. Pero esa no es otra historia, es parte de Sui Generis también, porque a pesar que muchos lo consideran un grupo de canciones de fogón, fue quizás el grupo más comprometido con la realidad de su época, (llegaron a caer presos en Uruguay después de un recital), y todo fue por “Instituciones”...

El tema continuará en otro post, dado que es una historia muy rica en detalles. Pero antes quiero hacerles una pregunta ¿Qué hacían de sus vidas a los 21 años?