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viernes, 7 de mayo de 2010

The Rolling Stones



Si bien han atravesado con contundente éxito todas las décadas de los `60 hasta la fecha, The Rolling Stones tuvieron una participación única en la música de nuestros queridos años `70, época en que empezaron a conocerse como La Banda de Rock Más Grande del Mundo.



Satisfaction en vivo, 1969.


La historia de este mítico grupo podría remontarse a los tempranos años 50, cuando Mick Jagger (vocalista) y Keith Richards (guitarrista) eran compañeros de aula en la escuela primaria en la ciudd de Dartford, obviamente, Reino Unido. Por cuestiones de mudanza, volvieron a encontrarse en 1961 en Londres, teniendo cada uno su propio grupo. Una noche en la que estaban de copas en un bar, conocieron al grupo de Brian Jones y quedaron facinados. Crearon enseguida una nueva propuesta. En 1962 tuvieron su primera presentación como The Rolling Stones en el histórico Marquee, con una formación consistente en el trío Jagger, Richards, Jones, más Ian Stewart en piano, Clif Chapman en batería y Dick Taylor en bajo (si la memoria no me falla) aunque poco tiempo después fueron reemplazados por Charlie Watts y Bill Wyman respectivamente, quedando así conformada la primera formación conocida de sus Satánicas Majestades.



Dead Flowers, del disco Sticky Fingers, en el Marquee. 1971.


Más allá de la estúpida dicotomía entre Beatles y Stones, lo cierto es que sin The Beatles, los Stones difícilmente hubieran llegado a algo. Andrew Oldham era el publicista de los Fab Four y fue quien decidió ser su manager en 1963, consiguiendo gracias a las gestiones de George Harrison (quien junto al resto de los Beatles, concurrían cual fanáticos a los recitales de los Stones) que fueran contratados por Decca Records. Además no es un dato menor saber que el primer éxito de los Stones fue I Wanna Be Your Man, compuesta por un tal John Lennon y un fulano Paul Mc Cartney.




Si bien los `60 nos tuvieron con unos Rolling Stones llegando a una popularidad internacional, mientras nos regalaban temas como Satisfaction, Ruby Tuesday, Paint it Black, simpathy for the Devil, She`s a Rainbow y Let´s Spend The Night Together, más el despido de Brian Jones (quien murió unos meses después) y la primer gira exitosa por los Estados Unidos, atendiendo al espíritu de este blog, empezaremos con la época en que los Stones parecían no tener competencia.




En 1969, en reemplazo de Brian Jones incorporan al grupo a Mick Tylor, guitarrista vinculado al Rock and Roll y el Blues más primigenio, lo que automáticamente devolvió el sonido Stone a sus raíces. Iniciando la década, en 1970 editan Get Yer Ya-ya`s Out, disco grabado en vivo durante unas presentaciones en el Madison Square Garden, considerado por la crítica de ese entonces como el mejor recital que se haya puesto en un disco. A fines de ese año, tras una larga disputa con la compañía discográfica, deciden crear su propio sello, aunque Decca Records se quedó con todos los derechos de la discografía de los Rolling hasta 1970.


Esta nueva etapa la inician con un álbum que, a mi gusto, es una de esas obras maestras que uno debe escuchar en la vida. Sticky Fingers vio la luz en 1971. Su primer corte, Brown Sugar, debutó en el primer puesto de los ranking Norteamericanos y Británicos, permaneciendo en ese lugar un par de semanas, y el arte de tapa del LP fue diseñado nada más y nada menos que por Andy Warhol y es el primer disco en el que aparece la clásica boca con la lengua afuera.




A finales de ese mismo año, presionados por una ley impositiva que les retenía el 90% de sus ingresos, deciden instalarse en un castillo en la campiña francesa, en cuyo sótano dieron vida a Exile on Main St, disco que tuvo que ser terminado en Los Angeles. Lo curioso de este álbum es que cuando salió, si bien fue un éxito de ventas, fue destruído por la crítica. Hoy por hoy, es considerado por la inmensa mayoría como la obra maestra de los Rolling Stones.


Como la fama de desenfrenados no les era injusta, el siguiente disco fue grabado en Jamaica. Sin embargo, de esas caóticas sesiones, salió Goats Head Soup en agosto de 1973, que tiene entre sus canciones Angie, primer corte y terrible éxito. Menos de un año después, editan It´s Only Rock And Roll, album en el que participa Ron Wood como guitarrista invitado en el tema que le da nombre al disco, aunque en el video promocional todavía apareciera Mick Tylor.




A fines de 1974, Mick Tylor abandonaba la banda y recién a mediados del 75, Ron Wood se incorporó como parte estable, haciendo su debut en una presentación sorpresa, en el furgón de un camión en plena 5ª Avenida Neoyorkina.




Entre 1976 y 1978, los Stones eran más conocidos por sus escándalos que por su música. En 1977, Richards es apresado en Canadá con 22 gramos de heroína (para quien desconozca, es una bestialidad) y a Ron Wood se le atribuyó un amorío con la Primera Dama canadiense. Jagger era más visto en el Studio 51 de Nueva York que en un escenario y el resto era una joda permanente.


Pero en 1978, en pleno auge del Punk y el disco, los Rolling Stones lanzaron el álbum más vendido de sus carreras con más de 10 millones de copias vendidas tan solo en Estados Unidos y Europa. Some Girls llegaba de la mano de su primer corte, Miss You, que tuvo el honor de desbarrancar del primer puesto de los charts a un tema de Andy Gibb.




Al finalizar la década entran a grabar Emotional Rescue, que saldría a las ventas recien a comienzos de 1980, constituyendo un nuevo y rotundo éxito de la banda, nuevamente más en el ruedo musical que en las tapas de diarios amarillistas.




El resto de la historia escapa a la década del ´70. En los ´80 también supieron moverse en la cima de la música, con discos impecables y canciones eternas. Podría seguir hablando de esta banda por cinco posts más que no alcanzaría a contar el enorme legado que nos han dejado, no durmiéndose en los laureles de la seguridad de éxitos pasados y sacando discos nuevos antes de salir de gira y que han llegando a estos tiempos que corren tan vitales como siempre y modificando nuestra percepción de la tercera edad. Si pisando los 70 años, estos viejos pueden seguir tocando como lo hacen, nuestras expectativas cambiaron radicalmente. Si no, traten de recordar como veían ustedes a una persona de 65 años hace un par de décadas.




Si alguien fue a verlos alguna de las veces que vinieron a la Argentina, que cuente la experiencia y las iré agregando al post.




RDP

ANECDOTAS:

Fui la primera vez que vinieron, no recuerdo ahora el año, era si el último show (un 16 de febrero); recuerdo la ansiedad que tenía. La primer gran banda, que iba a ver en vivo.Tremendo show, recuerdo que estuve en el campo; y bien adelante, hasta que no aguante mas, y me deje llevar por la marea; creo que en dos segundos estaba en el circulo central. Nunca senti, en mi vida, tanta presión. Pero valio la pena. Cuando tocaron Honky Tonk Woman, piel de gallina!Uh.. y Simpaty for the devil, con Jagger de sombrerito y capa. Que genios.

CGL, 36 años, Argentino. Abogado y Chamán. Sucesiones, Laboral y Tarot.

Seguramente a raíz del gran consumo de estupefacientes de esa época y...de esta (¡hay que decirlo!) a los que están bajo los efectos de drogas se les dice - oye estás "estonazo" - haciendo referencia seguramente, ya por vox populi a quellas actividades non sanctas.

El Drac, Peruano. Antropologo de Drogas.

Lo mío en la adolescencia eran los Bee Gees. No, no me la lastraba.

Mr. Groncho. Argentino, Pincha y Peronista. Reprimido.

En 2006 nos encargaron coordinar algunas boludeces de una tanda de recitales (dos de los Rolling y dos de U2) y nadie tenía muchas ganas de hacer luego el laburo en la cancha. Yo agarré viaje como el mejor, con un pase A (tenía acceso hasta la puerta de camarines). Se imaginarán que no desaproveché la ocasión. El primer día me comporté como el peor de los cholulos, hice una pausa a las 20,45, me mandé para los camarines y entre personajes como Andrés Ciro Martínez (cantante de Los Piojos) y Germán Daffunchio (Las Pelotas) esperé a que salieran los Rolling. Y salieron. Y saludaron. Y le dí la mano a Mick Jagger. El segundo día estuve más en espectador. Luego de terminar con el laburo, me fuí para los palcos VIP. Al tercer tema, no aguanté más y me mandé para el campo. Sublime.

RDP, Alpedista. Reprimido.

miércoles, 21 de abril de 2010

Carpenters



Cuando la familia Carpenter llegó a Downey, California, a principios de los años ´60, Richard buscaba superar su falta de talento con horas de práctica en el piano, mientras que a Karen, cuatro años menor que él, le importaba poco y nada la música. Sin embargo, la convenció de ser baterista del Richard Carpenter Trío, que duró un suspiro.


Ya siendo dos, pasaron a llamarse Spectrum y, como previendo un futuro provisorio, en 1966 ganaron un concurso colegial y llegaron por primera vez a la televisión. Pero fue recién en 1969 cuando la compañía A&M confió en ellos, rebautizados sencillamente como Carpenters, y firmaron para un primer LP, Offering, que les daría su primer y modesto sencillo en el cover que hicieran del éxito Beatle Ticket to Ride.




En 1970 y con su segundo disco, consiguieron el primer número uno gracias a (The Long to be) Close to You, que se mantuvo en ranking Billboard durante un mes entero. Paralelamente, en el puesto número dos se encontraba el segundo sencillo del álbum, We´ve Only Just Begun. El éxito del disco –Close to You- fue tan rotundo que en una encuesta reciente de la Rolling Stone, figura entre los discos más importantes del siglo XX.




En 1972 el boom Carpenter ya era un hecho y una catarata de sencillos se desprendían de los sucesivos álbumes que el dúo editaba. For All We Know, Rainy Days and Mondays, Top of the World, Jambalaya, Sing y Yesterday Once More, se vendían todas como pan caliente y rápidamente alcanzaban el disco de oro.




Con una reversión del tema Superstar, Carpenters ganó el primer Grammy. Sin embargo, la letra había sido modificada del original por una cuestión de “estilo” del dúo, pero que los más acérrimos críticos calificaron de “oportunismo” por mostrar una imagen para cierto mercado. El verso “no puedo esperar para dormir contigo otra vez” fue reemplazado por el más inocente “no puedo esperar para estar contigo otra vez”.




El perfil familiero del duo era aprovechado por los padres conservadores que veían como una salvación que sus hijos escucharan a jóvenes con valores morales, antes que a los salvajes grupos de Rock. No olvidemos que a principios de los ´70 se editaba Exile on Main Street de los satánicos Rolling, Dark Side of the Moon de Pink Floyd, se encontraban en pleno auge los salvajes The Who y hacía tan solo un par de años que había ocurrido el festival de Woodstock. Por motivos como este, era normal que un single con motivos navideños editado por Carpenters fuera un éxito de ventas.

Entrado 1975, Carpenters edita el trabajo sonoramente más ambicioso de la agrupación. Horizon, que rápidamente fue certificado multiplatino. El cover de Please, Mr Postman fue el corte más vendido como sencillo de aquel álbum y elgrupo esbozó una especie de videoclip del mismo en épocas en que no era habitual hacerlo. Obviamente, y fiel al perfil público de ellos, fue filmado en un lugar que no de miedo a la familia. Disneylandia.





Finalizando los ´70, el éxito de ventas del grupo no se traducía en los rankings. Las tendencias cada vez más hacia el Jazz de Richard Carpenter en medio de la fiebre disco, hacían que no lograran demasiada rotación en las radios. Mientras Karen era prácticamente consumida por la anorexia, Richard debió ser internado en un centro de rehabilitación por su adicción a las pastillas. Al año, Richard estaba recuperado, Karen pesaba lo que debería pesar un ser humano y encima se había casado.




En 1980, realizan un especial para la televisión junto a Ella Fitzgerald y colocan un nuevo éxito en los rankings luego de casi cinco años. Touch me When We´re Dancing. Finalmente el matrimonio de Karen se fue al tacho y su salud también. En su afán por verse más delgada de lo normalmente posible, tomaba 10 veces la dosis necesaria para una persona con problemas de hipotiroidismo. Sólo que ella ni siquiera tenía ese problema. Su corazón le dijo basta en 1983. Karen tenía 32 años.


Si bien fueron para su generación música sólo para adolescentes inocentes, a la luz del paso de los años nadie puede dudar de la voz de Karen, fuerte acaudalada y suave a la vez. Tanto que parece mentira que salía de un cuerpo tan frágil. Carpenters (o Los Carpenters, como nos obstinamos en llamarlos) fueron una parte más que importante en la cultura de los ´70. Y el que diga que no le gusta al menos una canción de su repertorio, miente. Lo sé.




Ok, la próxima la encaro para el Rock, o me enfermo en el camino.


RDP

viernes, 9 de abril de 2010

Carly Simon

En un mundo en el que nos acotumbramos a ver a cantautoras de habla inglesa con notable éxito, como Tori Amos, Alanis Morisette o Norah Jones –por nombrar algunas- es justo recordar a quien dio un empujón gigante a la profesión. Cuando las artistas femeninas cantaban canciones de otros, hubo alguien que llevó la creatividad femenina a la cima del éxito mundial.


Así como nuestras vidas se deben a causas y asares, Carly Simon no se animaba a cantar sus propias composiciones hasta que sufrió una serie de rechazos de productores discográficos de música folk a fines de la década del ´60. Nos hicieron un favor. Y no precisamente porque ella tenga fea voz. Sino que consiguieron que ella se sentara a componer con más ímpetu, lo que la llevó a grabar su primer disco solista y a obtener su primer éxito. That's The Way I've Always Heard It Should Be, incluída en su primer disco.

Pero el boom le llegó en 1972 con No Secrets, su tercer disco. Y es que la canción You´re So Vain se convirtió inmediatamente es un éxito de ventas internacional. Y con ella, el primer mito. ¿Es una agresión sarcástica al actor Warren Beaty, o tan solo una broma a Mick Jagger, amigo de Carly que además canta en la canción? Lo cierto es que el disco vendió un millón de copias tan solo en unos meses y gano un Grammy. El primero de la cosecha de la artista.



Ese mismo año se casaría con el cantautor canadiense James Taylor, con quién además de la pasión por la música, compartían el activismo pacifista. Luego de un par de discos de aceptables ventas, pero sin mayores éxitos, llegaría la oportunidad de grabar una canción para la banda de sonido de La Espía que me Amó de la saga 007. La canción en cuestión era “Nobody Does It Better” y marcaría el inicio de una excelente relación entre Carly Simon y la industria del cine.



Finalizados los ´70, Carly empezó a presentarse en vivo esporádicamente, luego de haberse desmayado en pleno concierto, lo que marcó el fin de sus giras norteamericanas. Y aunque seguía con su prolífica producción discográfica, no conseguía retomar el éxito la década pasada.

Todo cambió cuando en 1986 volvió a componer para una película. Esta vez fue el turno de Heartburn, que si bien pasó sin pena ni gloria, su canción Coming Around Again permanece como clásico indiscutible de la historia de la música. Tan grande fue la repercusión que un año más tarde volvería a ser convocada para otro filme. Secretaria Ejecutiva se convertiría en un éxito internacional y su canción Let the River Run ganó un Grammy, un Globo de Oro y un Oscar a la Mejor Canción.



Si bien, desde entonces su carrera fue errática en cuanto a ventas, su condición de clásico indiscutible la mantiene siempre vigente. Sus apariciones públicas siguen siendo sorprendentes y su voz, a pesar del paso de los años –el próximo junio cumplirá 65 años- continúa manteniendo la magia.



RDP

lunes, 15 de marzo de 2010

Music Was my First Love

La música fue mi primer amor. Desde antes que tuviera uso de razón, la música era mi mundo. Habiendo sido un pibe bastante introvertido, mi universo se expandía a través de los libros y los discos. Hoy que veo este mundo de compresión, donde cuanta más avanza la tecnología, más sordos nos ponemos al pretender escuchar música, cayendo a lo más bajo de bajar un archivo en mp3 que ni por asomo tiene la calidad de audio que una obra de arte necesita.

Eso. Obras de arte. Eso es lo que me imaginaba cada vez que agarraba la bandeja Pioneer de mis viejos y seleccionaba la velocidad de acuerdo a lo que me indicaba el sobre del vinilo. Bajaba las luces, cerraba las ventanas, subía el volumen y colocaba la púa sobre esa circunferencia brillante, cerraba los ojos y me dejaba transportar a otra dimensión.

Las emociones se disparaban con cada canción, con cada pieza musical, tuviera o no letra. La piel se erizaba, las sonrisas, las broncas, las melancolías. Había canciones que con solo escucharlas por primera vez, parecían que eran eternas, como si mi alma extrañara esa concatenación de sonidos que hacían matemáticamente una armonía y que me elevaban al paraíso. Y casi siempre me ponía a pensar en qué les pasaba por la cabeza a sus autores al escribir, imaginar y crear tamañas obras.

En una era sin tanto acceso a información, era común escuchar las más alocadas leyendas luego desmentidas por los autores de las canciones. Que Rasguña las Piedras era para una novia de Charly que se había muerto, algunos más morbosos aseguraban que estaba enferma y que despertó dentro del ataúd. Charly casi se descostilla de risa cuando le preguntaron por ello. Lejos de desilusionarme, más me admiré. ¿Cómo podía ser que un pibe al que no le había pasado tamaña tragedia pudiera escribir al respecto con tanto sentimiento? Lo mismo me sucedió con Eleanor Rigby de los Beatles.

Otras veces era más que atrapante intentar descifrar lo que el artista ocultaba con metáforas, fuera por censura o por ilegalidad. El tiempo y la internet nos trajo todas las verdades, frías como haciéndonos sentir pobres ilusos de haber creído mentiras. Y sin embargo las canciones seguían ahí, esperando a deprimirnos contándonos historias de hermanas muertas, enamorándonos con mujeres ajenas, abriéndonos los ojos en épocas de cegueras nefastas y levantándonos tanto el ánimo que hasta podríamos salir a surfear con los Beach Boys.

La música fue mi primer amor y a eso me dedicaré en las entradas que me toquen en este maravilloso blog que vi nacer y que ahora me permite hablar de otras cosas. Porque la música siempre estará presente. Un mundo sin música, es un mundo imperfecto y la humanidad así lo ha entendido desde que nos paramos en dos patas.

Termino esta breve introducción con una buena música de fondo para este blog tan setentoso. Música del futuro, música del pasado, música sin tiempo. John Miles, aquí con la producción y la genialidad de Alan Parsons quien hacía un par de añitos venía de grabar algo tan gigante como Dark Side of the Moon de Pink Floyd.



Y como en 1976 John Miles escribió una canción sin tiempo, aquí pueden escucharlo hace un par de años, como invitado del grupor alemán PUR, con toda la parafernalia de los estadios y una actuación increíblemente memorable.




Nos vemos pronto.

RDP