
(En homenaje al veinticinco aniversario del fallecimiento del maestro Albeto Ginastera, ocurrido en Ginebra el 25 de junio de 1983, extrañando a la Argentina, y donde se encuentra enterrado en el cementerio de las personalidades ilustres de Plainpalais, muy cerca de Jorge Luis Borges)
-Mirá Eugenio, vos me sacás mañana mismo Bomarzo o yo te cierro el Colón- Fue la orden que le impartió el presidente de facto Juan Carlos Onganía al coronel Schettini, Secretario de Cultura de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, durante la función de gala del 9 de julio de 1967. La ópera debía ser estrenada unos días después. El motivo: “razones de moralidad pública”.
Sorprendentemente, la obra lírica en dos actos comisionada al compositor Alberto Ginastera (1916-1983) por la Opera Society de Washington y basada en el libro de Manuel Mujica Láinez (1910-1984), había sido estrenada dos meses antes allí, con gran suceso de la crítica y público, y la recepción posterior en la embajada argentina a cargo del Ing Alvaro Alsogaray, secundado por su hija María Julia, se había convertido en uno de los acontecimientos sociales del año en la capital norteamericana.
La historia, que transcurre en Viterbo, no muy lejos de Roma, cuenta la historia -en parte verídica y en parte ficcional- de Pier Francesco Orsini, duque de Bomarzo*. Jorobado, el duque ordenó hacer en el parque de su castillo una serie de impactantes y monstruosas figuras de piedra que aún se pueden visitar.
Varios años antes, Mujica Láinez al recorrer el lugar, se inspiró para escribir su probablemente más célebre novela. En ella imaginó a un perverso Orsini obsesionado por su impotencia y por la inmortalidad que le había asegurado un astrólogo.
Ginastera sostenía que Bomarzo se trataba de la primera ópera con estructura de flash-back, porque comienza con la muerte del duque, envenenado, quien ve pasar toda su vida antes sus ojos de moribundo.
Onganía cayó, y finalmente el 29 de abril de 1972 se produjo el esperado estreno argentino de Bomarzo, en el teatro Colón.
Pocos día después, el martes 9 de mayo se transmitió por Canal 7, logrando 14,2 puntos de ráting, altísimo, y como señaló el matutino La Opinión en su crítica, medio millón de argentinos habían preferido ver la ópera, antes que al astrólogo Tu Sam que pasaba canal 9, o El soldado Chamamé que iba por el 11 o la dupla entonces invencible de Horangel seguido por Rolando Rivas, taxista, que emitía canal 13.-
* Los videos que pueden ver a continuación contienen la historia del parque de Bomarzo y del duque Pier Francesco Orsini.
El primero dura 2 min y el segundo 5 min.
Por Hugo Perini y Stella, para Te cuento los setenta
Uno de los juegos de los setenta que hacía que tu nervios estallaran y con motivo.